Según la agencia de meteorología de Filipinas, PAGASA, el ojo del tifón Mina se ha adentrado en tierra a las 7: 55 de la mañana del sábado (23:55 UTC del viernes) en la zona de Gonzaga, cerca de la ciudad de Santa Ana, en la provincia de Cagayan.
La interacción con tierra del tifón, cercano al grado de ‘supertifón’ según el criterio de velocidad del viento utilizado por esta agencia gubernamental (vientos sostenidosen la zona cercana al centro de 210 kilómetros por hora por los 195 estimados hasta ahora) ha provocado no obstante la desaparición momentánea del ojo en las imágenes captadas por los satélites así como un relativo debilitamiento.
En esta zona y en sus alrededores se registran lluvias y vientos huracanados que dejan a esta hora al menos cuatro personas desaparecidas. Se trata de dos niños fallecidos en un corrimiento de tierras ocurrido en Pangasinan y dos pescadores desaparecidos mientras faenaban en aguas de Baras, en Catanduanes y en la Unión.
Se teme que durante las próximas horas se produzca una cascada de informes sobre incidencias causadas por ‘Mina’. De momento se sabe que 13 familias han sido evacuadas en la ciudad costera de Maconacon, por lluvias e inundaciones.
Un puente en Peñablanca, provincia de Cagayan y otros dos en Bagao han sido destruidos por las riadas. Lo mismo le ha ocurrido a los tejados de una escuela situada en Biliran, aunque en este caso por los vientos de un tornado.
Según PAGASA, ‘Mina’ se desplaza a 7 kilómetros por hora hacia el noreste. En su último boletín se recogen vientos sostenidos cerca del centro del 195 kilómetros por hora con rachas de hasta 230 kilómetros por hora.








