La Organización Mundial de la Salud (OMS) instó a las naciones del Pacífico Occidental a que apoyen la campaña para evitar que los microbios desarrollen su resistencia contra los fármacos, en una reunión celebrada el miércoles en Manila, sede de la oficina regional de la OMS, que advirtió de una posible vuelta a una época en la que no existían remedios para muchas enfermedades.
En la reunión anual del Comité Regional para el Pacífico Occidental de la OMS los países miembros se comprometieron a tomar medidas para combatir la expansión de las bacterias resistentes a las medicinas.
El Comité Regional propuso una política integrada por seis puntos para impulsar su campaña que incluye el compromiso para desarrollar un plan maestro para combatir la resistencia de los microbios; el fortalecimiento de la vigilancia y de la capacidad de los laboratorios; asegurar el accesos ininterrumpido a medicinas esenciales de calidad garantizada; promocionar el uso racional de medicamentos en el tratamiento de pacientes y en la cría de animales; mejorar la prevención y control de infecciones; y, fomentar la innovación y la investigación para el desarrollo de tecnologías y fármacos nuevos.
Según la agencia sanitaria, el desarrollo de la resistencia de los microbios es un proceso inevitable debido al incorrecto empleo y gestión de las medicinas, que aceleran el desarrollo de resistencias. Otro factor es la emisión excesiva de recetas, al calcularse que entre un 50 y un 70 por ciento de las prescripciones de los trabajadores sanitarios son innecesarioa.
El director regional de la OMS para el Pacífico Occidental, Shin Young-soo, explicó que tanto el mal uso como el uso irracional de los fármacos han debilitado la lucha contra enfermedades como la tuberculosis o la malaria, mientras que otros males comunes se encuentran en expansión, dándose la posibilidad de que resulten intratables.
La campaña propuesta por la OMS busca el compromiso de los 194 países miembros de la organización para impulsar la lucha contra la excesiva medicación, dado que los intentos en el pasado para combatir la resistencia de los microbios han sido intermitentes y a veces parciales.
De acuerdo a la OMS, el desarrollo de resistencia por parte de los microbios es un desastre tanto desde el punto de vista sanitario como el financiero, puesto quem los tratamientos alternativos suponen un mayor desembolso para los pacientes.







