La iglesia católica filipina, el grupo separatista musulmán Frente Moro Islámico de Liberación (MILF, sigla en inglés) y el gobierno italiano condenaron con fuerza el asesinato el lunes en Mindanao del sacerdote italiano Fausto Tentorio, el tercer misionero del Instituto Pontificio para las Misiones en el Extranjero (PIME, sigla en italiano) asesinado en la sureña isla filipina.
La muerte a causa de varios disparos de Tentorio, de 59 años, en el garaje de la cabaña en la que residía, sigue a los asesinatos en 1985 del hermano Tullio Favali (a manos de extremistas anticomunistas) y en 1992 del misionero Salvatore Carzedda (asesinado por pistoleros aún desconocidos), ambos miembros del PIME.
Según un comunicado de la Conferencia de Obispos Católicos de Filipinas (CBCP, sigla en inglés), la comunidad católica clama justicia para el sacerdote asesinado, mientras que pide oraciones para el padre Tentorio, para los habitantes de Arakan, donde ejercía el misionero asesinado, y para su familia.
Tentorio, sacerdote de la parroquia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en Arakan y cabeza del Ministerio para la Comunidad Indígena de la diócesis de Kidapawan, también era conocido por sus acciones para impedir la explotación minera en la zona.
De acuerdo al obispo auxiliar de Cotabato, Jose Colin Bagaforo, Tentorio, que trabajó desinteresadamente a favor de la población indígena, es el segundo mártir que se produce debido a la búsqueda de justicia, paz y liberación en Kidapawan, donde también fue asesinado Favali.
Por su parte, el MILF también condenó el asesinato del sacerdote católico italiano en la provincia de Cotabato del Norte, que calificaron como señal de la degeneración de la moralidad y de la espiritualidad en Filipinas.
El presidente de la Secretaría del MILF, Muhammad Ameen, dijo que el grupo separatista condena el asesinato en los términos más rotundos. Este asesinato es “de tal brutalidad y salvajismo” que ninguna persona o grupo civilizados puede haber hecho, agregó el representante musulmán.
Mientras, el gobierno de Italia instó a la rápida resolución del crimen y el enjuiciamiento del responsable del asesinato, llevado a cabo aparentemente por un único pistolero que empleo una pistola con silenciador.
El embajador italiano Luca Fornari mostró su tristeza e incomprensión por el asesinato de un “buen hombre”, muerto a pleno luz del día y mientras realizaba sus tareas.
Tentorio fue asesinado por un individuo que usaba casco y que huyó en una motocicleta aparcada cerca mientras se disponía a abordar su vehículo para participar en una reunión de la diócesis en Kidapawan, a unos 60 kilómetros de su parroquia. La policía investiga el caso para determinar el motivo del asesinato.








