Entre el lunes y el martes de esta semana se produce la llegada al aeropuerto de Manila de 37 trabajadores filipinos. Proceden de Siria, país que arrastra desde hace meses un cruento enfrentamiento que ha forzado al Gobierno de Filipinas a decretar la alerta 4 para los trabajadores expatriados (OFW). Este nivel de alerta establece la evacuación obligatoria de los trabajadores filipinos.
Con estas salidas los trabajadores que han abandonado el país en repatriaciones organizadas por el Departamento de Asuntos Exteriores (DFA) asciende a 1.771 desde el inicio de los combates. A esa cifra hay que sumar los viajes promovidos por el Departamento de Trabajo y Empleo (DoLE) y la Administración del Bienestar de los Trabajadores Expatriados (OWWA).
Las últimas evacuaciones han sido repartidas en dos vuelos en los que han viajado 27 y 10 personas. En el grupo se incluye a cuatro menores de edades comprendidas entre los 8 y los 15 años.
Se cree que desde el inicio de los enfrentamientos entre partidarios y opositores del régimen del presidente Bashar Assad han muerto 17.000 personas en Siria.








