La suspensión de las clases en todos los niveles educativos, incluyendo a los cursos de posgrado se extiende al jueves 9 de agosto debido a la persistencia de las inundaciones en amplias zonas de la meseta de Luzón central.
El Gobierno de Filipinas ha comunicado mediante una circular la suspensión de la actividad académica en Metro Manila y en las provincias de Zambales, Bataan, Pampanga, Pangasinan, Tarlac, Bulacan, Laguna, Cavite y Rizal.
Ante la necesidad de que las instituciones y las empresas funcionen en un momento de emergencia nacional la circular especifica que esta suspensión no afecta a los centros de trabajo públicos y privados.
Según el Departamente de Educación (DepEd) 115 colegios de la capital se han reconvertido en refugios en los que se encuentran acogidas casi 10.000 personas. Por lo tanto, incluso con la retirada de las aguas es difícil saber en que momento la actividad escolar podrá volver a la normalidad.
El ministro de Educación Armin Luistro ha mantenido contactos con las autoridades locales para gestionar el reinicio del curso incluyendo en el calendario escolar, si fuera preciso, clases “de repaso” debido a la prolongación del parón escolar.








