(Colaboración remitida a E-dyario por Javier Oraá Gorjas, participante del proyecto ‘Rutas del silencio’, una iniciativa que recorre estos días Filipinas en bicicleta para romper las barreras entre las personas con minusvalía acústica y oyentes).
En los ultimos dias hemos tenido muchas novedades, despues de Manila pedaleamos a Cavite, donde nació mi bisabuelo que luego viajó a Mallorca donde nació mi abuelo, así que visitar Cavite ha sido revivir un poco la historia familiar, la iglesia donde le bautizaron, la hermosa bahía, el paseo junto al mar y el parque. El viejo fuerte español no pudimos visitarlo al ser en la actualidad una base de la marina filipina.
Tambien visitamos una escuela de educación especial donde habia ninos sordos, ciegos, y con minusvalía psíquica, alli Jose Luis intercambió sus experiencias con los niños sordos explicándoles sus viajes y el motivo de nuestra presencia en Filipinas, todos nos recibieron con mucho cariño y compartimos con ellos la mañana haciendo globos,fue un dia alegre para todos.
Además de la historia familiar recordamos también la historia del país y las luchas para conseguir su independencia, así en Bacoor visitamos un monumento donde se libraron batallas contra los españoles y tambien mas tarde contra los americanos, es el famoso puente de Bacoor. Visitamos la casa de Emilio Aguinaldo, lider de los revolucionarios filipinos y primer presidente del país. El tiempo ha pasado, se cerraron las heridas y hoy en dia somos bienvenidos y tambien nos recuerdan en muchas ocasiones la influencia española en sus orígenes como país, en la religión y en muchas palabras de su lengua, el Tagalog.
Seguimos camino y llegamos a Tagaytay, pedaleamos por la zona del volcán Taal, un pequeño volcan activo en más de 50 ocasiones que se encuentra en medio de un lago. Pedalear junto al lago rodeándolo por pequeóos caminos ha sido bonito tanto que en una curva me despisté y termine en el suelo, pero no ha sido nada, solo el típico raspón del ciclista.
De alli llegamos a Batangas en el sur de Luzon, la isla más grande, y sin descanso cogimos un ferry que nos llevo en unas horas hasta la isla de Mindoro llamada así por los españoles “mina de oro”. Para avanzar cargamos las bicis en una furgoneta y de allí otro barco a la isla de Panay para llegar a Boracay. Esta isla es muy turistica y teníamos ganas de un poco de descanso, comer bien, asi que con dos días tuvimos bastante, buceamos entre peces de mil colores, paseamos por la playa y nos bañamos en sus hermosas playas.
Pero el viaje continua, rapidamente volvemos al camino que es lo nuestro y en Panay nos dirigimos a Roxas city y en bici llegamos a un pequeño pueblo donde visitamos a la famiilia de una amiga filipina que tenemos en Palma. Alli nos acogieron genial, nos mimaron y compartimos con la familia. Por hermosos caminos escondidos, llenos de campos de arroz, vimos la vida de los habitantes de Panay, su duro trabajo en el campo plantando arroz y cortando caña de azucar.
Nos guiaron al dia siguiente hasta la carretera de Panay que nos llevó a Ilo Ilo. Aquí hemos visitado los restos del fuerte San Pedro desde donde Legazpi preparo sus expediciones para explorar el norte de Manila, y posteriormente se preparaba el famoso Galeón de Manila que viajaba a México transportando mercancias de china y lo mas importante, haciendo de puente entre la cultura de oriente y occidente pues luego arribaba a Espana.
Esta manana hemos visitado otra escuela de niños con minusvalia auditiva de Ilo Ilo, nos han recibido con los brazos abiertos, hemos visitado sus clases, nos han abrazado, no hemos parado de hacernos fotos con todos, hemos visto el dvd de Jose Luis pedaleando en solitario por Chile y Argentina durante tres meses visitando las escuelas de niños sordos en los dos países. Ha sido un dia feliz para todos.
Luego hemos cogido un ferry y ahora estamos en la isla de Negros, en su capital Bacolod, donde estaremos tres días recorriéndola y de aquí en avion a Manila y pronto a casa.
Besos y abrazos a todos, seguimos pedaleando DEBAJO DEL CIELO, ENCIMA DEL MUNDO








