Illac Díaz, conocido filántropo en Filipinas, acaba de inaugurar en Laguna la construcción de una escuela cuya principal característica es que está hecha con botellas de refrescos vacías. Bajo el lema “Plastic bottles Mo, kinabukasan Ko” (Tus botellas de plástico, mi futuro), este antiguo alumno de la prestigiosa universidad de Ateneo de Manila y director ejecutivo de la ONG Shelter Foundation Inc., ha conseguido hacer realidad uno de los proyectos sociales más interesantes y posiblemente más rentables del momento: la construcción de escuelas mediante el reciclaje de botellas de refresco vacías, utilizadas como ladrillos.
La escuela cuya construcción se completó recientemente en Laguna, provincia al sudeste de Manila, es considerada un prototipo, y fue presentada en el transcurso de un acto social promovido por Angélica Jones-Alarva e Illac Díaz, impulsores de la idea. Dispondrá de ocho aulas y ha sido construida sobre un solar donado por el barangay San José de la citada provincia.
Las ventajas de este modelo de construcción son evidentes: las botellas de plástico empleadas son un material extremadamente resistente y proporciona un grado de aislamiento razonable respecto a la humedad, el calor y otros agentes climatológicos; además, la fabricación de la escuela a partir de un material virtualmente gratuito procedente de donaciones reduce de manera drástica el coste del edificio, al tiempo que evita que dichos recipientes vayan a parar a la Naturaleza, donde los componentes contaminantes utilizados para su fabricación podrían tardar unos 700 años de media en ser absorbidos.
El principal promotor de este tipo de construcciones, Illac Díaz, comenzó a diseñar y erigir casas hechas predominantemente con adobe como respuesta a los estragos causados por los desastres naturales, para luego comenzar a aplicar esta práctica del reciclaje de botellas en una escuela de Taguig destruida por el tifón Ondoy, ya que son razonablemente resistentes a tifones, incendios e inundaciones.
Al margen del material mencionado, para la construcción de este tipo de escuela únicamente son necesarias unas vigas de cemento y una techumbre de hierro ondulado. El resultado es un edificio ligero, resistente y muy barato, que en un futuro está previsto que sirva como modelo de escuela para zonas desfavorecidas en las que existen dificultades para la dotación y construcción de escuelas de tipo convencional.
Illac Díaz es un experimentado emprendedor social, que ya ejerció en su momento como presidente y fundador del Pier One Seafarer’s Center, un albergue para marineros que ha acabado por convertirse en toda una red con más de 1,500 plazas de capacidad, y en la cual se proporciona cama y alojamiento por un precio simbólico de un dólar la noche, además de posibilidades de empleo temporal. La mayor parte de los proyectos iniciados por Illac Díaz están orientados hacia los ámbitos críticos del alojamiento para los más desfavorecidos y la lucha contra el VIH/SIDA. Elegido como Joven Líder Global en 2008 por el Foro Económico Mundial reunido en Ginebra, Illac Díaz cursa en la actualidad un máster en administración pública en la Harvard Kennedy School de Boston.









